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Coahuila, su biodiversidad

“Coahuila, su biodiversidad

por

 

SALVADOR HERNÁNDEZ VÉLEZ

Región principal

 

El martes pasado tuve la extraordinaria oportunidad de presentar el libro: “La biodiversidad en Coahuila. Estudio de Estado”. Lo celebro porque nos invita

a conocer nuestro estado, su biodiversidad. Confieso que el día que la secretaria de Medio Ambiente de Coahuila, Eglantina Canales, me propuso presentarlo,

hace unas semanas, no sabía que era un libro de más de mil páginas. Pero no me rajé, porque una vez que empecé a leerlo fui recorriendo mi querido estado:

Coahuila. Su lectura fortaleció mi convicción de que los coahuilenses somos hijos del desierto. Que este desierto nos ha dado vida y que cada vez descubrimos

que su aparente escasez encierra una gran potencialidad. El reto ahora es que tengamos la capacidad para aprovecharla.

 

Este libro es un proyecto de muchas personas, que de manera voluntaria escribieron sobre esta tierra, plena de belleza y rica por su valor natural y su

gente. Es un excelente primer diagnóstico integral sobre el patrimonio natural de nuestro estado.

 

He tenido la oportunidad de viajar por nuestro estado y en algunas partes lo he caminado. Nací en Viesca cuando su biodiversidad era producto de su oasis,

ahora ya no, le hicieron presas aguas arriba al Río Aguanaval, se rompió su ciclo vital, se dejaron de recargar los acuíferos y en vez de revertir esa

situación se perforaron pozos para extraer el agua del subsuelo para la agricultura. Se acabaron los manantiales. Hoy la biodiversidad de Viesca es desértica,

pero no por ello deja de ser vital para nuestro desarrollo.

 

En los años setenta tuve la oportunidad de subir hacia el Picacho de la sierra de Jimulco, para mi sorpresa me topé con manchones de enormes árboles, asociados

a un manantial. Sin duda esta sierra, como todas las de Coahuila, gozan de una gran diversidad florística, faunística, de hongos, de protozoarios y de

bacterias poco conocidas. Todas estas especies gozan de una gran variabilidad genética. Para estudiarlas habrá que irse a vivir por temporadas, siguiendo

el ejemplo de Alexander Von Humboldt, el naturalista que redescubrió América, caminándola.

 

En 1968 viví en Minas de Barroterán, por dos meses y medio, en la Cuenca Carbonífera. Ahí supe que Coahuila es tierra de dinosaurios. Visité el sitio donde

estaban excavando para rescatar los restos de un dinosaurio, cerca de Palaú. Conocí la cascada que hubo en Múzquiz. La flora de la cuenca carbonífera,

muy diferente a la de la Laguna, sin duda una región de una biodiversidad impresionante.

 

Años después conocí el norte del estado y la región de los Cinco Manantiales con una gran cantidad de agua, ahí se presentan manchones aislados de encinos.

Esta región es de áreas planas, con matorral espinoso.

 

Cuando conocí Cuatro Ciénegas me impresionaron sus admirables pozas. Cuando lleve a mi amigo Günter Bauer Erfurt, alemán, que tenía un gran amor por la

espina, especialista en botánica del desierto, se conmocionó porque no respetábamos estos regalos de la naturaleza.

 

He tenido la oportunidad de senderear en sierras y cañones de nuestro estado, y estoy convencido que Coahuila es un estado de matices que se reflejan en

su gran diversidad de flora y fauna, en sus diversos ecosistemas desérticos. El clima predominante en el estado es seco.

 

En el área de Cuatro Ciénegas existen mil 247 especies animales y plantas. Sus manantiales son pobres en fósforo y nitrógeno, lo que no permite el desarrollo

de algas y ello contribuye a mantener intacto un ecosistema primitivo, donde la base de la pirámide alimentaria parece estar formada por estromatolitos

vivos (cuya existencia se calcula en 3 millones de años), responsables del inicio de la acumulación de oxígeno en el planeta.

 

Coahuila es el tercer estado con mayor territorio (151 mil 595 Km2), enclavado en el Desierto Chihuahuense, es el segundo estado con mayor riqueza de cactáceas

y con la más alta diversidad de especies de peces asociados a regiones desérticas, la mayoría de ellos endémicos.

 

Un producto editorial de la dimensión como el que se entregó a la comunidad, no hubiera sido posible sin el acompañamiento de la Comisión Nacional para

el conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), en especial, de su coordinador nacional, el doctor José Sarukhán. La lectura de este libro ha sido

de una gran valía para mí, estoy convencido que me permitirá observar nuestra biodiversidad desértica con otra visión, mil gracias por ello.

 

@SalvadorHV 

jshv0851@gmail.com