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Estos gusanos comen…¡plástico!

Parecidos a los gusanos de la harina gigantes -las larvas de un escarabajo conocido como Tenebrio molitor- , los "supergusanos" de otra especie de escarabajo, Zophobas astratus, son larvas a menudo vendidas en las tiendas de mascotas como alimento para peces, reptiles o anfibios. Además de un tamaño relativamente grande, aproximadamente de unos 5 centímetros de longitud y un aspecto carnoso, científicos de Sociedad Americana de Química -ACS por sus siglas en inglés- han descubierto que estos poseen una nueva habilidad que los hace tremendamente especiales: pueden degradar el poliestireno.

Según informan los autores del estudio titulado Biodegradation of Polystyrene by Pseudomonas sp. Isolated from the Gut of Superworms (Larvae of Zophobas atratus) y publicado esta semana en la revista Enviromental Science & Tecnology, esta habilidad recién descubierta esta relacionada con una cepa de bacterias que habita en el sistema digestivo de las larvas.

El poliestireno es un plástico ampliamente empleado en envases, objetos desechables y materiales aislantes y que cuando se deposita en vertederos o se abandona en la naturaleza, tarda varios cientos de años en descomponerse por completo. Recientemente, varios estudios ya habían evidenciado que varias especies de gusanos como los de la harina o los súpergusanos podían ingerir y degradar el poliestireno en unas pocas semanas. En los primeros, los gusanos de la harina -Tenebrio molitor-, esta capacidad estaba relacionada con una cierta cepa de bacterias que degradan el poliestireno en el intestino de los gusanos. Sin embargo los autores principales del presente trabajo, Jiaojie Li, Dae-Hwan Kim quisieron averiguar si podrían encontrar bacterias similares en los llamados supergusanos.

Tras 21 días, los gusanos de Zophobas atratus habían consumido aproximadamente el 70% del plástico proporcionado

Para ello, el equipo colocó a 50 de estas larvas de la especie Zophobas atratus en una cámara con poliestireno como única fuente de carbono, comprobando que, tras 21 días, los gusanos habían consumido aproximadamente el 70% del plástico proporcionado. En un paso más allá, los investigadores aislaron la cepa de la bacteria Pseudomonas aeruginosa del intestino de los gusanos demostrando que esta podía crecer directamente en la superficie del poliestireno y descomponerlo. También identificaron que esto era posible gracias a la identificación de la Serina hidrolasa, la encima responsable de la mayor parte de la biodegradación, y de la cual, los autores afirman que, o bien dicha encima, o bien la bacteria que la produce, podrían usarse en un futuro no muy lejano para ayudar a descomponer y reciclar el poliestireno residual.